El desastre natural arrastró casas, camiones y personas, mientras las autoridades desplegaron una búsqueda frenética entre los escombros.
El torrente de lodo y piedras se desbordó en el distrito de Rasuwa, arrasando todo a su paso. Imágenes difundidas por la policía local mostraron viviendas destruidas y calles cubiertas de barro. Según la policía de Nepal, hasta el momento se recuperaron 19 cuerpos y hay varios agentes fuera de contacto.
El ejército desplegó 14 helicópteros y equipos especializados para asistir en la búsqueda de sobrevivientes y evaluar los daños en las zonas afectadas y el gobierno pidió ayuda a China y la India. El desastre no se limitó a Nepal. Del lado chino, en el Tíbet, un torrente de barro generado en territorio nepalí provocó numerosas víctimas y desaparecidos en Puerto Gyirong, según informó la televisión estatal CCTV.
El presidente Xi Jinping ordenó una operación de rescate “a gran escala” y pidió hacer todo lo posible para encontrar a los desaparecidos y atender a los heridos. Las inundaciones y deslizamientos de tierra son habituales durante la temporada del monzón en Nepal y el sur de Asia. Sin embargo, los científicos advierten que el cambio climático está aumentando la frecuencia y la intensidad de estos fenómenos extremos.
Mientras continúan los trabajos de rescate y la búsqueda de sobrevivientes, la región permanece en alerta ante posibles nuevas crecidas y deslizamientos.
